lunes, 6 de febrero de 2017

La caza de civiles republicanos en la Málaga de la Guerra franquista


Lo que ocurrió en Málaga, en la carretera hacia Almería en febrero de 1937, fue una muestra más del uso en suelo español de la violencia sin límites que el ejército sublevado había ejercido en la guerra de Marruecos, un conflicto armado del que todavía en España hay miles de documentos que no han sido desclasificados, porque explicarían muchas cosas de la guerra franquista, que no fueron casuales, y pondría en una difícil situación las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos.
La Guerra franquista fue una guerra colonial. Con esa lógica actuaron quienes consideraban España invadida por infieles, ateos, marxistas, demócratas que no respetaban los privilegios ni las jerarquías, que no obedecían el rígido orden social, ni aceptaban seguir siendo secularmente los usuarios de la pobreza, de la ignorancia, de la explotación infantil y la falta de esperanza en una vida mejor.

Cuando las tropas fascistas, españolas e italianas, arrinconan la ciudad de Málaga, miles de civiles se preparan para un éxodo con el que ponerse a salvo de las atrocidades que los sublevados vienen cometiendo desde el golpe del 18 de julio de 1936. Llevaba ocurriendo en muchos pueblos de España hacia los que avanzaban los salvadores de la España como Dios manda. El fenómeno de los desplazados, que huían espantados por el relato de la violencia fascista, está poco estudiado pero en algunas zonas como Ávila y Toledo ya se conoce que fueron miles los refugiado que huían ante la cercanía de la columna de la muerte que subían por Extremadura, angustiados por el relato de quienes habían logrado escapar a una violencia sin límites.