jueves, 17 de mayo de 2007

CRÓNICA DE LAS SEGUNDAS JORNADAS DE DIGNIFICACIÓN Y RMH. MARCHENA





La memoria de aquellos días del lejano verano del 36 se quedó pegada a la blanca cal de cada esquina de cada pueblo. Se quedó pegada al seco surco de cada lágrima de la viuda, de la madre y de la hija. Se quedó pegada al oscuro hueco de la bala en la pared del cementerio. Los vencedores creyeron que el terror era la mejor arma para callar ya para siempre a los muertos y también a los vivos. Pero lo que no sabían los vencedores y su prepotencia era que la memoria de los vencidos esperaría agazapada a dar el salto hacia el futuro; no sabían, no podía preveer, que la víctima habría de dejar, apenas sin darse cuenta, su memoria, como una semilla, plantada con paciencia y con mimo, en el corazón de sus descendientes, de aquellos que sorprendidos y orgullosos estamos recuperando el nombre, la vida y la muerte de aquellos que un día desaparecieron ya para siempre de cada esquina de cada pueblo dejando de abrazar a la esposa, a la madre y a la hija.

En estos primeros días de Mayo, en Marchena, la Asociación DIME organizó las II Jornadas de Recuperación de la Memoria Histórica, con el apoyo de toda la corporación municipal. Los hombres y mujeres de ésta Asociación son un claro ejemplo de lucha y compromiso social a seguir en todos los pueblos de nuestra Andalucía. Han sabido rescatar del olvido, con paciencia y con mimo, la memoria de los habitantes de su pueblo, de esos que fueron represaliados tan duramente los días en que las tropas del ejercito sublevado de Franco entraron a sangre y fuego en Marchena, dejando en cada casa, en cada familia, un regero de dolor, muerte y destrucción que caracterizó la feroz represión de los que tres años más tarde, paserían por España entera el orgullo de ser los vencedores de la Guerra Civil española. Han logrado, el 1º de Mayo, colocar una gran placa en el cementerio del pueblo, en el que se han inscrito el nombre de las 181 personas que fueron asesinadas. No se me olvidará como los hijos de los asesinados paseaban sus arrugadas manos por el nombre de su padre, de su madre, del familiar desaparecido, cuando la tela negra que cubría la placa fué destapada. Como tampoco se me olvidará el acto de presentación del libro de nuestra amigo Javier Gavira, "En busca de una historia oculta: la Guerra Civil en Marchena, 1936-1939". Y es que estamos acostumbrados a que cuando los historiadores preparan el acto de presentación del libro escrito por ellos, éstos hablen, sobretodo, de eso, del libro que presentan al público que acude al acto. Javier, en un acto de generosidad que le define, dejó espacio para la voz de los descendientes de las víctimas, y de la boca de éstos, escuchamos poemas, cuentos y canciones que a todos nos llenaron de ternura y emoción. Sí, habló poco de su libro, pero no se puede decir más de cada una de las historias y de los episodios que lo contienen, ni de forma más humilde. Creo, sin temor a equivocarme, que es así como se construye la historia.
El acto terminó con una obra de teatro, "Suspiros de España", representada por Teatro Crónico, que ayudó a poner en su sitio (donde siempre debió de estar, en los infiernos de la historia) la figura del conocido popularmente como "el carnicero de Sevilla ", el ignominioso Gonzalo Queipo de Llano. Nunca creí que me reiría de tan infame persona. Pero así fué.
Sólo me queda por decir que me siento afortunada de haber participado en estos actos, que para mí es una especie de suerte recibir los abrazos, los besos cómplices y alegres de las personas que forman ésta Asociación, amigos y amigas de los que estoy orgullosa de tener cerca. Y sé que en el largo camino de la recuperación de la memoria histórica, que tantos sinsabores nos dá, caminar al lado de la buena gente de Marchena es algo que agradecerá a la vida siempre. Un gran beso para to@s.
Salud y Memoria.
Paqui Maqueda. Vicepresidenta de la AMHyJA.
Sevilla, Mayo del 2007.

1 comentario:

dimemarchena dijo...

GRACIAS PAQUI, POR TU PRESENCIA, APOYO Y ESTAS PALABRAS QUE AYUDAN A CONTINUAR EN NUESTRA LUCHA.
GRACIAS DE CORAZÓN
DIME