lunes, 28 de mayo de 2007

Nueva reseña bibliográfica; por Jordi Pedrosa.


El Escudo de la República, Ángel Viñas, Editorial Crítica, 2007.

El Escudo de la República supone la continuación de la trilogía comenzada por La soledad de la República de cuyo contenido hablamos anteriormente. Con esta segunda parte esta extensa labor de Viñas gana en calidad y riqueza informativa y augura un trabajo de gran calidad que supone ya una referencia obligada para hablar de la temática.
El período comprendido entre octubre de 1936 y mayo de 1937 es el transcurso de acontecimientos que contextualiza, Viñas, para explicar detalladamente alguno de los hechos trascendentales de la GCE como son la defensa de Madrid, la llegada de armamento militar ruso o los violentos acontecimientos de mayo en Barcelona que conformarán de manera decisiva la caída del Presidente Largo Caballero junto con un transcurso bastante desapacible del conflicto bélico.
Al igual que el anterior tomo este Escudo de la República maneja una cantidad ingente de documentación primaria así archivos que aportan nuevos datos y enfoques originales como en el caso de las matanzas de las sacas de Paracuellos del Jarama donde, no es que queden desenmascarados ciertos seudohistoriadores que ya lo estaban a los ojos de muchos, sino que les deja una vez más en evidencia y da un ejemplo de metodología científica siempre deseable pero ciertas veces ausente.
Pero el gran hecho trascendental que sucede en el transcurrir de los meses es el del detonante de los violentos enfrentamientos en Barcelona que como apuntábamos será la gota que colma el vaso y provoca la crisis de Gobierno. Son muchos los historiadores y no historiadores que han sostenido fehacientemente que la elección de Negrín a la sucesión en esa presidencia fue una obra orquestada por los comunistas para obtener el control de las decisiones, incluido Burnett Bollotten, uno investigador que sin pertenecer al grupo de magnánimos al franquismo siempre aseveró que el PCE y la Komintern controlaron al socialista y lo utilizaron de manera partidista. Éste es para mí el gran reproche que le cabe hacer a Bollotten, quien exageró la capacidad de infiltración comunista en la España republicana.
Otra de las grandes controversias que ha provocado la historiografía a favor y en contra de las gestiones gubernamentales es el tan manqueado asunto del oro de Moscú y la irresponsabilidad de su depósito en Rusia así como el valor de éste. El autor se maneja como pez en el agua al tratarlo porque estamos hablando de quien más ha investigado en materia de la economía republicana y sobre las arcas del Estado ya publicó en 1976, El oro español en la guerra civil, en 1979 El oro de Moscú, y en 1984, La financiación exterior de la guerra civil. Además, Viñas, ha sido uno de los primeros, sino el primero, en acceder a los archivos del Banco de España en los primeros años de la transición Se agradece a Viñas un esfuerzo al que no estamos acostumbrados en materia de investigación en un profesional que está más que consagrado y resulta difícil encontrarle peros en este caso. En resumen un trabajo tan recomendable o más que su antecesor y que promete pertenecer a una fenomenal trilogía.


Jordi Pedrosa