miércoles, 21 de octubre de 2009

CRÓNICA DE LA INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO A LOS FUSILADOS EN DOS HERMANAS


Dimemarchena/ CGG
INAUGURACION SOCIAL DEL MONUMENTO A LOS FUSILADOS DE DOS
HERMANAS (SEVILLA) EL PASADO SÁBADO 17 OCTUBRE 2009.


En torno a ochenta personas respondieron a la convocatoria de varias organizaciones memorialistas para homenajear a las 148 víctimas del golpe militar del 18 de julio de 1936
en Dos Hermanas. La ocasión vino tras la instalación en la antigua carretera nacional IV, en la entrada al campo de concentración de Los Merinales, de una escultura que esta tragedia, obra de Leopoldo González, del colectivo Ventana Plástica, construida por el jefe de herrería municipal, Rafael Claro.
La iniciativa del Ayuntamiento nazareno, contó con subvención de la Junta de Andalucía, y venía
demorándose casi cinco años, y de hecho su instalación pasaría desapercibida por la falta de decisión municipal, si no fuera por la demanda social. Estos años estuvieron salpicados de cierta polémica por la escasa atención prestada a familiares y asociaciones que desde hace varias décadas reivindicaban un lugar apropiado para reconocer y homenajear a las víctimas del franquismo.
La propia localización de este monumento y la función que debía cumplir este espacio público
fue motivo de discrepancias con las autoridades locales. Uno de esos espacios es el propio
lugar donde se fusilaron a estas personas, el Barranco o incluso en el cementerio, donde
existe una fosa común en la que cada año, desde hace décadas, se vienen realizando actos
conmemorativos por parte de familiares de las víctimas y organizaciones políticas sindicales y
sociales de la localidad. Otra cuestión controvertida es el anonimato en el que queda el
conjunto de la instalación realizada.

El espacio que ocupa la escultura fue “completado” para la ocasión con 112 carteles con los nombres de los hombres y mujeres asesinados, apadrinados por las entidades y particulares
(familiares de las víctimas y de expresos del campo de concentración de Los Merinales) que tomaron la palabra para recordar a sus familiares olvidados por las administraciones,
denunciar la actitud del Ayuntamiento y de la Corporación de Dos Hermanas y reivindicar la memoria de aquellos que hicieron posible el camino por el que hoy andamos. Responsables de las entidades organizadoras (RMHSA de CGT.A, AMHyJA, Amical de Mauthausen, Asociación MH de El Castillo de las Guardas, Ateneo Andaluz de Dos Hermanas, Colectivo de Teatro Vistazul y otras (19 mujeres de Guillena y Dime de Marchena que nos trasladaron su apoyo) agradecieron el protagonismo social del acto.


La lectura de los 148 nombres –suministrados por J. Mª. García Márquez- que, hasta el
momento, se tiene documentado, y el deseo de que “su nombre no se borre en la historia”
llenó de contenido y sentimiento el momento y un lugar, aún no señalizado después de cuatro
meses desde su colocación, por el que se circula a más de cien kilómetros por hora lo que
hace imposible ver el monumento.
Se reivindican de esta manera que el monumento y el espacio público tenga el significado inequívoco de homenaje a estos asesinados por el franquismo. El mismo sentido tuvo la lectura El acto finalizó con la intervención del Colectivo de Teatro Vistazul recitando poemas e interpretando canciones alusivas a estos hechos. La voz de Antonio Morillas, las canciones de Lola Páez, Nerea del Campo y Marcos Peñalosa, y el cante de Manolo Céspedes, con la guitarra Manolo Rodríguez, pusieron un brillante broche a un acto cargado de emotividad.